La historia de Elena Jara está profundamente vinculada con la historia de nuestra compañía. Porque ella, en sus últimos 34 años de vida profesional como secretaria de gerencia, ha visto la evolución, desarrollo y consolidación de nuestro proyecto empresarial.

Por eso, ahora que está a días de iniciar un nuevo rumbo, quisimos conversar con ella y recordar algunos de sus momentos con nosotros.

“Yo llegué un 18 de octubre hace 34 años… llegué a Emasil que estaba recientemente creada, y que era una empresa de carácter familiar, de los hermanos Figueroa y que estaba en Valdivia. Y desde ahí pude ver todo el proceso de compra de Cemento Melón el año 88 y luego la fusión con Pomasa de Panguipulli el 96, siempre como secretaria de gerencia”.

¿Algún hito que recuerde de sus años en la empresa?

Me acuerdo el año 98, cuando se produjo el incendio en la planta de Panguipulli… En esos años justo se estaban creando los inicios de Louisiana Pacific. Estuve 7 años en Panguipulli y el 2008 me vine a Lautaro junto al Gerente de Operaciones, don Víctor Flores, de quien me llevo los mejores recuerdos, porque es un tremendo señor. Para mí fue muy enriquecedor, porque podía ver como siempre se preocupaba de que todos los que estaban a su alrededor crecieran profesionalmente.

¿Y qué viene ahora para usted?

En un comienzo me plantearon irme a Santiago, conversamos, pero no lo vi factible, así que ahora me encuentro dejando todo ordenado. Tengo hartas cosas en mente, cosas que quiero hacer, pero me voy a tomar un breve descanso, y luego iniciaré algunos proyectos junto a la familia. Lo importante es que me voy contenta de haber conocido tanta gente, vi pasar a muchas personas, hice grandes amigas y amigos con quienes me voy a seguir viendo, vi crecer a los hijos de mis jefes, así que mi mensaje es de gratitud para todos.